Hacemos lo que hacía tu abuela
Cocer ingredientes de verdad durante horas y guardar todo ese sabor. Nada más.
Todo empezó en una cocina de Menorca. Queríamos el sabor del caldo casero de siempre — el que lleva horas en el fuego — pero sin el tiempo que requiere hacerlo desde cero.
La solución no era poner aditivos para simular el sabor. La solución era exactamente la contraria: hacer el caldo de verdad y luego deshidratarlo.
Así nació micaldo. Desde Menorca, con ingredientes de la isla y sin ningún atajo que no pondría tu abuela en la olla.
Nuestros valores
Ingredientes reales, siempre
Nada de extractos ni aromas. Si pone gamba, es gamba.
Cero aditivos. Sin excepciones
Sin conservantes, colorantes ni potenciadores del sabor.
Solo sal marina, la justa
La del propio guiso. Ni potenciadores ni extractos de levadura.
Hecho en Menorca
Elaborado en la isla, con productores que conocemos por su nombre.
El equipo
15 años en cocinas de restaurante en Menorca antes de meterse a deshidratar caldos.
Traduce lo que sale de la olla en algo que cabe en un sobre.
Conoce a cada productor de la isla por su nombre — y a sus barcas.